Choi Kang-rok explica por qué prefiere soñar con una casa de fideos tras ganar Culinary Class Wars 2
Choi Kang-rok habló sobre las ofertas de alta cocina, la presión tras su victoria y su deseo de abrir algún día una modesta casa de fideos sin perder su equilibrio como cocinero.
El chef Choi Kang-rok, ganador de 'Culinary Class Wars Season 2' de Netflix, explicó por qué actualmente no opera un restaurante, pese a haber recibido propuestas para abrir un proyecto de alta cocina después de su victoria. Según relató, el punto central no era elegir un comedor más vistoso o más prestigioso, sino proteger el estado interior del propio cocinero.

Choi Kang-rok habló recientemente en el programa de MBC 'Nolleo Coaster' y en una entrevista posterior al final de la emisión sobre las ofertas de alta cocina, la carga que llegó después de ganar y sus planes de futuro. En lugar de abrir a la fuerza un nuevo restaurante para responder a las expectativas del público, también reveló que algún día le gustaría administrar una modesta casa de fideos.
En la emisión de MBC 'Nolleo Coaster' del 28 de junio, Choi Kang-rok preparó platos personalizados teniendo en cuenta los gustos alimentarios de sus compañeros más jóvenes, excluyendo las sardinas y la comida picante. Ese día, cuando Noh Hong-chul le preguntó si tenía planes de dirigir un restaurante de alta cocina en el futuro, Choi respondió: "Si llevo un restaurante que recibe muchas evaluaciones, mi mente enferma".
El chef añadió que a veces no se trata tanto de cocinar con toda sinceridad como de llegar a no saber cuál es esa sinceridad propia. Con esa reflexión, subrayó que cuidar de sí mismo es más importante que quedar atrapado por las valoraciones de otras personas.
La trayectoria culinaria de Choi Kang-rok empezó a atraer una gran atención en 2013, cuando ganó 'Master Chef Korea Season 2' de Olive. En aquel momento se convirtió en tema de conversación por su postre de 'kkae-dubu', elaborado con gelatina.
Más adelante apareció en 'Culinary Class Wars Season 1' en 2024, aunque no consiguió la victoria. Choi confesó que, aunque entonces había llegado a una posición que muchas personas admiraban, también sintió la presión de que podía caer rápidamente desde ese lugar.
En 'Culinary Class Wars Season 2' participó como 'Hidden White Spoon' y terminó conquistando de nuevo un título de campeón en un concurso de supervivencia después de 13 años. En una entrevista inmediatamente posterior a la victoria, contó: "Por las cláusulas sobre spoilers, ni siquiera pude decirle a mi esposa que había ganado".
Choi también dijo que durante 'Master Chef Korea 2' se encontraba en su punto más alto, pero que después, con el envejecimiento y la disminución de la resistencia física, llegó a sentirse como si se hubiera estancado. Añadió que durante la competición de esta temporada también tuvo dificultades que lo obligaron a ajustar el menú por sus límites físicos.
Para Choi Kang-rok, más que el formato llamado alta cocina, importa el estado interior del cocinero. Contó que cada vez que sus colegas más jóvenes sueñan con la alta cocina, él les devuelve la pregunta: "¿Tu mente está fine?".
Después explicó: "Ya sea una casa de fideos o una casa de baekban, si la mente está fine, todo puede convertirse en fine dining". Su planteamiento era que el verdadero punto no está en la formalidad del restaurante, sino en si la persona que prepara la comida mantiene una mente sana.
También reveló el sueño de utilizar en el futuro el premio de su victoria para envejecer mientras dirige de manera sencilla una casa de fideos. Al mismo tiempo dejó claro que continuará dentro del sector gastronómico al afirmar: "Por ahora, no voy a soltar el cuchillo".
A los colegas más jóvenes que se preparan para 'Culinary Class Wars' Season 3 les enfatizó la experiencia acumulada por encima de una técnica especial. Choi Kang-rok aconsejó: "No es algo que se consiga estudiando; hay que pelear con lo que uno ha construido hasta ahora". Sobre los conflictos durante la competición, dejó además una frase con su particular calma: "Amigo, no peleemos".